La Vendimia Bar, un lugar con años de trayectoria. ¡Qué digo años, décadas! Martin Jaramillo compró el bar en el año 1.996 a un señor, que a su vez le compró a un español, fundador de la vendimia en los años ochenta, ubicado en las torres de bombona centro de Medellín. Para inicios del año 2.020 se seguía en curso con todas la proyecciones y expectativas que cualquier otro comerciante podría tener, ampliar su carta de cócteles, programar nuevos eventos, continuar con la calidad de servicio que siempre se ha tenido. Sin embargo, como a todos nos llegó la cuarentena por causa del Covid-19 afectando un sinfín de gremios comerciales, entre tantos, la Vendimia bar, y aunque Martin al principio lo veía lejos, primero Wuhan luego Italia “personalmente creí que ahí lo controlaban, cuando llegó a México, Brasil, sabía que llegaba y estaba preparado. Pero preparado para tres meses, sabía que tocaba cerrar, ahora creo que son seis meses”. Cansado de estar en casa, más de tres meses, sin hacer nada, miró todas las alternativas y pensando en apoyar el campesinado colombiano que tan abandonado está, decidió crear un mercadillo con énfasis en productos que de verdad nos ayuden a todos, productos fabricados por nuestros mismos clientes y la gente ha respondido y correspondido positivamente a la calidad de los productos y a la iniciativa de negocio. Explicó Martin. Son todas estas iniciativas las que se deben reflejar y dar a conocer, pues no se llegará al mismo punto de equilibrio cuando el bar estaba en normal funcionamiento. Sin embargo, se hace el esfuerzo de levantar una economía en crisis, donde todos debemos aportar con un cambio de actitud de compra. Pues el gobierno no colabora con sus tantas y equivocas decisiones que lo único que favorecen es a las grandes élites comerciales. Es parte de cada uno de nosotros surgir al lado de estos pequeños pero grandes visionarios que aportan un grano de arena a la economía local.
La Vendimia Bar, un patrimonio de Medellín
@vendimia


